<<¡Cuántas que no me hacen falta!>>. Esta exclamación puede servir de titular para la filosofía cínica, fundada por Antístenes en Atenas alrededor del año 400 a.C. Los cínicos enseñaron que la verdadera felicidad no depende de cosas externas tales como el lujo, el poder político o la buena salud. La verdadera felicidad no consiste en depender de esas cosas tan fortuitas y vulnerables.
El más famoso de los cínicos fue Diógenes, que era discípulo de Antístenes. Los cínicos opinaban que el ser humano no tenía que preocuparse por su salud. Ni siquiera el sufrimiento y la muerte debían dar lugar a la preocupación.
Hoy en día las palabras <<cínico>> y <<cinismo>> se utilizan en el sentido de falta de sensibilidad ante el sufrimiento de los demás.
Los cínicos tuvieron importancia para la filosofía estoica, que nació en Atenas alrededor del año 300 a.C. Su fundador fue Zenón, que era originario de Chipre pero que se unió a los cínicos después de un naufragio.
Los estoicos opinaban que todos los seres humanos formaban parte de la misma razón universal o <<logos>>. Pensaban que cada ser humano es como un mundo en miniatura, un <<microcosmos>>, que a su vez es reflejo del <<macrocosmos>>. Esto condujo a la idea de que existe un derecho universal, llamado <<derecho natural>>.
El derecho natural es aplicable a todo el mundo, también a los esclavos.
Los estoicos eran <<cosmopolitas>>, y por consiguiente más abiertos a la cultura contemporánea que los << filósofos del tonel>> (los cínicos).
Cicerón(106-43 a.C) fue quien formuló el cepto de humanismo, es decir esa idea que coloca al individuo en el centro. El estoico Séneca (4 a.C - 65 d.C) dijo unos años más tarde que <<el ser humano es para el ser humano algo sagrado>>.
A Sócrates le interesaba ver cómo los seres humanos podían vivir una vida feliz. Tanto los cínicos como los estoicos le interpretaron en el sentido de que el ser humano debería librarse de todo lujo material.
(La meta de los cínicos y estoicos era aguantar toda clase de dolor, lo cual es muy diferente a centrar todos los esfuerzos en evitar el dolor).
Epicuro (341-270 a.C) fundó alrededor del año 300 una escuela filosófica en Atenas ( la escuela de los epicureos). Desarrolló la ética del placer de Aristipo y la combinó con la teoría atomista de Demócrito. Epicuro decía que era importante que el resultado placentero de una acción duera evaluado siempre con sus posibles efectos secundarios. También decía que un resultado placentero a corto plazo tiene que evaluarse frente a la posibilidad de un placer mayor, más duradero o más intenso a más largo plazo. Señaló que el <<placer>> no tenía que ser necesariamente un placer sensual.
Para vibir una vida feliz es muy importante superar el miedo a la muerte. Para esta cuestión, Epicuro se apoyó en la formulación de Demócrito de los <<átomos del alma>>
El mismo Epicuro resumió su filosofía liberadora en lo que llamó las <<cuatro hierbas curativas>>.
A los dioses no hay que temerlos. La muerte no es algo de lo que haya que preocuparse . Es fácil conseguir lo bueno. Lo terrible es fácil de soportar.
Aquí nos encontramos con la idea de que el ser humano se tiene que equipar con un <<botiquín de filosofía>> que contenga cuatro medicinas importantes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario